duelo_pareja

Cómo superar el duelo en la pareja

¿Qué levante la mano quien no ha recorrido en su vida, el difícil camino de una ruptura, un abandono o una separación, de una persona a quien amábamos o nos amaba?

 

La mayoría de personas cuando nos enamoramos, y decidimos unirnos a otra persona, pensamos que va a ser para toda la vida. Ofrecemos promesas eternas que no sabemos si vamos a ser capaces de cumplir. Compartimos durante meses, o años de relación, multitud de actos maravillosos, llenos de magia: besos, caricias, sexualidad, gestos, que hacen que la vida sea extraordinaria. Sin embargo, en el momento que uno de los dos, deja de amar, sólo queda lo malo, lo que nos destruye, se olvida todo lo bueno que haya existido y comienzan a surgir las primeras grietas y fisuras en el vínculo, rutina, falta de deseo, proyectos diferentes…, se inician los reproches, los miedos y las dudas.

 

Si por cualquier circunstancia, esa persona decide terminar la relación y cambiar de vida, el amor que existía, se convierte en odio, en rabia, en violencia. Son capaces de agredir, de golpear, y en ocasiones, hasta de matar. Almacenamos un rencor y un resentimiento que nos destruye, y aún siendo conscientes de que es dañino para nosotros, no lo podemos evitar, y vivimos llenos de veneno.

 

En los casos que hay niños/as por medio, incluso somos capaces hasta de no permitir que crezcan en paz. Desde nuestro enfado, les inculcamos odio, rencor, y miedo, y eso lo llevaran a su vida de adultos.

 

“Cuando se produce una separación, se nos olvida todo lo bueno que se haya producido en esos años, y sólo queda lo malo”

Y yo me pregunto: ¿Qué clase de amor sentimos? ¿Un amor con condiciones? ¿Un amor de si estás conmigo aunque no me ames, todo es perfecto, pero si cambias, si dejas de amarme y te vas, te odio y soy capaz de quitarte la vida o de amargarme la mía…?.

Eso no es amor, es dominio, es apego, es obsesión, porque el auténtico amor se vive en libertad y es incondicional. El amor es disfrutar de y con el otro aunque sea un solo segundo; porque somos libres para compartir la vida y admitir que si no nos aman, lo sano para nosotros es desear que encuentre el bienestar en otro lugar, y con otra gente.

 

Hay amigos que me dicen: Pero si se aleja, si no me ama, ¿Dónde quedo yo? ¿Nuestra relación será un fracaso?¿Soy una víctima?

Yo les pregunto: ¿Quieres que esté contigo aunque sepas que no te ama?¿Que no te desea?¿Que no es feliz?

La mayoría responde: Quiero que este conmigo, aunque no me ame. Las cosas se solucionarán algún día…

 

Si tenéis pareja y sentís que esa persona no es el amor de vuestra vida, o notáis que ya no os ama, y que no es feliz con vosotros. Sed sinceros, y apartaos de esa relación desde la honestidad y el amor. Os liberaréis y la liberaréis de una carga invisible que os oprime, que no os permite crecer, y que os crea infelicidad.

 

Convivir con quien no se ama, o con quien no nos ama,  es permanecer muerto en vida. Lo honrado es preguntaros si queréis estar con alguien que no os quiere, que no os desea, que no os respeta…, o estar con alguien a quien no amáis, no respetáis, no deseáis…, en vosotros encontraréis la respuesta.

 

Sólo se puede vivir en el amor desde éste lugar:

“Te amo desde la libertad para estar a tu lado, agradezco el tiempo que estás conmigo, lo que me enseñas y lo que crezco junto a ti. Comparto mi espacio y no temo perderte porque no te poseo, eres libre como yo para decidir lo que quieres hacer. No me perteneces, ni yo te pertenezco. Deseo compartir contigo el camino y a partir de ahí amarnos tal como somos, sin miedos, sin ataduras, sin sufrimientos… desde el amor auténtico”

 

Entrenamiento del Alma para superar el duelo en una separación, abandono o ruptura de pareja:

 

Pasos a seguir:

1- Busca un lugar en la naturaleza (montaña, bosque, playa, lago, etc)

2- Para en el silencio.

3- Respira profundamente.

4- Observa lo que sientes en éste momento acerca de tu anterior pareja.

5- Siente que te quiere decir lo que ha sucedido.

6- Revisa tu vida

7- Da las gracias por todo lo que ha sucedido.

8- Pide perdón por los errores cometidos.

9- Perdona a las persona/s que te han hecho daño.

10- Siente que esa energía que estuvo contigo, se aleja en paz.

11- Despídete de el/ella. Para ello, puedes usar las siguientes frases:

“Gracias por estar conmigo, ha sido maravilloso, ahora sigue tu camino” 

“Deseo que sigas tu camino en paz”

“Gracias por estar aquí, por todo lo bueno que ha existido”

“Sigue tu camino en paz”

12- Permanece en silencio unos minutos. Deja que los pensamientos lleguen a tu cabeza, y luego, los dejas partir.

13- Abre los ojos y agradece de corazón, todo lo que ha sucedido.

 

Al terminar, ve a tu casa. Abraza a tus seres queridos y le das las gracias por estar en tu vida a los que si quieren estar.

 

Si en algún momento su recuerdo vuelve a ti, no permitas que te contamine, en ese mismo momento ( conduciendo, en casa, en el trabajo, etc) le das las gracias, pides que sea feliz, y que siga su camino en paz.

 

Hazlo las veces que venga a tu mente, poco a poco ese recuerdo desaparecerá.

 

Te aseguro que te liberaras de la carga de rencor y sufrimiento.

 

No Comments

Post a Comment