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Dinamicas protección

La física cuántica establece como leyes inalterables que:

1º “La materia no existe, lo único que existe es la energía”

 “Los seres humanos somos energía, y la energía ni se crea ni se destruye, se transforma”

 

Puedes creer que reina el bien o que acaece el mal, en lo bueno o en lo malo, en lo positivo que te construye o en lo negativo que te destruye, pero existen unas leyes universales que escapan a la comprensión, y que escapan a los dictámenes de la mente inconsciente.

Existen personas que nos transmiten eergías  saludables: amor, alegría, respeto…, y otros que nos contaminan con envidia, ira, rencor….

Existen energías sanas, donde estamos a gusto en su compañía, donde nos encontramos felices sin saber porque, y hay otras energías densas en nuestra vida o en nuestra casa, o en nuestro trabajo, que nos envidian, nos juzgan, nos maldicen, nos envían mal de ojo, y emociones contaminantes…

 

Y la mayoría de las personas se preguntan: ¿Cómo lo podemos evitar y protegernos?

 

Hay diferentes métodos de protección y de sanación en multitud de tradiciones por todos los confines de la tierra. Durante mis viajes por lugares remotos del planeta: Amazonas, Isla de Pascua, Perú, China…, he aprendido muchos de ellos, y a continuación os aportó varias dinámicas y ejercicios, os doy algunas claves:

 

Dinámicas de protección:

Cuando recibáis una comunicación pesimista que os afecte, cuando veáis o escuchéis a una persona negativa que altere vuestro estado de ánimo, cuando sintáis que alguien intenta absorber vuestra energía, cuando notéis que alguien cercano a vosotros habla o actúa con violencia, agresividad, o rabia, o cuando en vuestro hogar, trabajo sintáis malas energías, os propongo recitar una oración o mantra de protección que os salvaguardará. Una oración que se remonta al principio de los tiempos y que os ayudará a preservar vuestro equilibrio, a mantener vuestro poder vital expulsando de vosotros las malas influencias y las bajas energías.

 

1-  Oración  para protección Personal:

Respirar profundamente. Se realiza durante siete veces en voz alta o para vuestro interior. También se puede colocar en un lugar en el trabajo.

«Soy una antorcha de luz violeta y todo pensamiento, palabra y actitud negativa será transmutada en amor».

 

2- Oración para protección en el Hogar:

Aconsejamos colocarlo en un lugar visible a la entrada de la casa.

“Si vienes a ésta casa con: AMOR, ALEGRÍA, FELICIDAD, PAZ, GENEROSIDAD, ARMONÍA, PENSAMIENTOS, PALABRASY ACTOS POSITIVOS, serás bienvenido, si no es así, sigue tu camino en paz”

 

3- Oración para protección en el Trabajo:

Aconsejamos colgarlo en lugar visible cara al  público.

“Si vienes a éste trabajo con: AMOR, ALEGRÍA, FELICIDAD, PAZ, GENEROSIDAD, ARMONÍA, PENSAMIENTOS, PALABRAS Y ACTOS POSITIVOS, serás bienvenido, si no es así, sigue tu camino en paz”

 

Si lo deseáis, podéis copiar el texto y editarlos como más os guste.

 

Dinámica de sanación:

Cuando estamos muy cansados, cuando no tenemos fuerzas y parece que nos han absorbido la energía, cuando nos sintamos sin vigor y nos levantamos por las mañanas agotados, es el momento de hacer esta dinámica:

Este ejercicio se realiza preferentemente antes de dormir, y en ocasiones, en el amanecer, en ayunas. Es una limpieza con agua salada. Se utiliza un tarro con sal gorda, o para quien no tenga, sal de cualquier tipo, o también se puede hacer en el mar. Se usa una tela de algodón o las manos desnudas. Se coge un poquito de sal, se moja en el agua, y se hacen círculos en forma de espiral, en los puntos energéticos llamados chakras por los orientales, hace más de 5.000 años.  Los puntos prioritarios dónde se usa la sal son el nº 2, 4 y 6. Mientras dura la limpieza se recita siete veces el mantra:

«Dios mío, si tu quieres, sana mi cuerpo físico, mi mente, mi corazón y mi alma de todo lo negativo y que permanezca en mi la luz y el amor».

Hay personas, no creyentes, que en vez de utilizar la palabra Dios mío, utiliza, Universo, o Alá, o Pachamama, etc. El nombre conceptual es igual, lo que realmente significa es, AMOR.

 

Dinámica de recarga de energía:

El primer paso es acercaros a un árbol (preferiblemente alguno de los tres árboles sagrados: el ciprés, el olivo o la higuera, aunque podéis contactar con cualquier árbol).

En silencio comenzáis a establecer contacto con él.

Le dais las gracias por el intercambio de energía que realizáis entre ambos: Él os proporciona el oxígeno necesario para vuestra vida en tanto vosotros  le facilitáis el dióxido carbónico que él precisa.

Una vez realizado ese acto de gratitud, le pedís permiso para uniros a él.

Con los ojos cerrados, colocáis vuestra mano derecha abierta sobre el tronco del árbol y la mano izquierda la ponéis en vuestra espalda.

Mentalmente o en voz baja comenzáis a hablarle de los problemas que os agobian, de los miedos que os atemorizan y de todo lo que se desborda en vuestra vida…

Vaciáis vuestro “saco de basura interior”.

El árbol, vuestro guía, con su inmensa sabiduría, al igual que hace con el dióxido carbónico que os sobra, escucha esas dudas, ese dolor, esos miedos, y los transforma en amor y en paz interior.

Una vez que estáis limpios de impurezas, y siempre con los ojos cerrados, cambiáis de mano.

Ahora colocáis la izquierda sobre su tronco y la derecha en vuestra espalda.

Respiráis lentamente, invocáis a la luz y pedís lo que queréis para vuestra vida.

Como el oxígeno que no veis pero respiráis, de igual manera comenzaréis a recibir la Energía Universal necesaria para vuestra vida.

 

Dinámica básica de perdón y amor:

Existe una pequeña dinámica que nos ayuda a centrarnos cuando hemos cometido un error, o cuando alguien nos ha hecho daño, y que nos devuelve a la paz interior.

En el momento de ser conscientes del error o de daño recibido. Respirar profundamente siete veces, y después nos decimos siete veces en voz alta, o para nuestro interior la siguiente oración. Éste mantra nos devolverá la calma.

«Me amo, me perdono» respiramos profundamente y al soltar decimos: «Te amo, te perdono»

 

Existen otros ejercicios de perdón más intensos, pero requieren de más tiempo y trabajo específico que hacemos en los talleres de Bioconsciencia.

 

Reflexión final:

Vivimos en un mundo donde la mayoría de las personas necesitamos “ver para creer”. Os animo a que cambies los términos, y que decidáis: “creer sin ver”, y os sorprenderá la transformación que nacerá en vuestro interior.

Muchos seguirán vegetando en este mundo mental, con su escepticismo a cuestas, con su obsesión por el mundo material, con su cerramiento a todo lo que venga del corazón o del espíritu, y aún así, todo será perfecto, y otros se abrirán a la vida, a la sorpresa, a sentir, a conectar con su alma…, y aún así, todo será perfecto.

 

En Bioconsciencia decimos que el ser humano está formado por cuatro zonas: mental, física, emocional y espiritual. Hay personas que sólo trabajan una o dos zonas: normalmente, la física y la mental, y a pesar de tener trabajo, pareja, dinero, están descentrados, se sienten perdidos, están vacíos, y como no se llenan, siguen en la búsqueda para tapar ese agujero, con más dinero, con más trabajo, con alcohol, con drogas, con sexo…, y siguen detrás de la nada. Hay otros que sólo viven en la zona emocional, y navegan en el amor, en la armonía, en la bondad, y no bajan al mundo real. Se sienten que no son de este mundo, y viven frustrados, insatisfechos. Existen unos cuantos que viven en la zona espiritual, horas y horas meditando, siempre en oración, siempre volando por esos mundos sutiles, y se les olvida que todavía son humanos, que aún no se han iluminado, ni son seres que vuelen en otras dimensiones. Se les olvida que son de carne y hueso, y no tienen esa toma tierra que les aporta humanidad.

 

Os aseguro, que únicamente, si nos ocupamos de las cuatro zonas, disfrutaremos de la paz, seremos seres completos. Que si nos ocupamos de la mente consciente, de la zona física, de las emociones y del mundo espiritual, seremos encontrados por la energía que mueve el mundo: El Amor.

 

No creas en mis palabras, no creas nada de lo que escribo o digo, simplemente, experiméntalo, y me cuentas.

 

Tú decides si sobrevivir, aferrado a la mente inconsciente, o quieres profundizar en el corazón que está unida a la memoria celular consciente y pegada al Universo, a la Pachamama, a Dios…

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